Por Leonel Iparraguirre González
Hace cerca de 50 años llegó a la ciudad de Morón una persona, procedente de Holguín, que además de poseer en su trayectoria una incalculable hoja de servicios por la Revolución, es ejemplo de compañerismo, laboriosidad y sencillez. No es otro que Amable Rodolfo Alberteri Rodríguez, con quien place conversar sobre las distintas etapas de su vida, desde su niñez en un lugar conocido como Miramonte, en Holguín, para ser más preciso, el hijo de Evangelista y Petra.
