Por Leonel Iparraguirre González
Después de mucho tiempo ausentado de la calle, fue posible el reencuentro con un hombre que hizo historia en la ciudad, con su ejemplo y con su carisma de excelente dirigente sindical. No es otro que Antonio Reina Capote, aquel guajiro de la finca El Consuelo, perteneciente al municipio avileño de Ciro Redondo, donde desde niño guataqueaba y cortaba caña, y que un día del año 1971 llegó a Morón para quedarse.
