La alegría la pusieron los actores de la compañía D Moron Teatro, que amenizaron la tarde con música y actuaciones. Luego llegó un brindis grandioso, fruto del amor y el apoyo de muchos corazones solidarios.
Llovieron decenas de regalos para las niñas y niños quinceañeros que reciben educación especial y que beneficiados por la escuela Raúl Gómez García, unen esfuerzos y aglutinan ideas en pos de su progrero humano.
El respaldo incondicional del sector de la Educación en Morón ha hecho posible resultados halagueós que hoy son fruto de la entrega de un claustro de maestros.
Sin duda, el país prioriza y ama a las personas con discapacidades, donde una fiesta de 15 se convierte en una muestra del compromiso de todo un pueblo.
/Autor: Ricardo Varona Yedra/
