Granma/15 de julio de 2022

«Cuba tiene experiencia en el manejo del dengue y el sistema de Salud está preparado para asimilar el número de casos; sin embargo, lo que no hagamos ahora puede complicar el escenario epidemiológico en los próximos meses, que son los más complejos de esta enfermedad transmitida por el mosquito Aedes aegypti», dijo a la prensa el doctor José Angel Portal Miranda, ministro de Salud Pública.

Puntualizó que, al cierre de junio, las provincias con transmisión demostrada son La Habana, Sancti Spíritus, Camagüey, Las Tunas, Holguín, Santiago de Cuba y Guantánamo.

Hasta el 10 de junio, refirió, en el país había un total de 3 036 casos de dengue, con circulación de los serotipos 1, 2 y 3 del virus, con una tasa de incidencia de casos sospechosos que creció un 42,0 % con respecto a la anterior, en tanto 12 provincias incrementan ese indicador.

Llamó a la población a extremar las medidas de control del peligroso vector, particularmente la destrucción los focos del mosquito, en lo cual es vital la labor de la familia y el barrio.

Portal Miranda señaló la importancia de conocer los síntomas y signos de alarma y acudir de inmediato a los servicios de Salud. «Esta es una arbovirosis que también puede matar, en un contexto en el que la COVID-19 no ha terminado, por lo que la percepción del riesgo en la población sigue siendo esencial».

Sobre el SARS-COV-2 comentó que, de acuerdo con la vigilancia genómica del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK), la subvariante ba.2 ha sido la predominante en la Isla, pero en las últimas semanas ha predominado la BA.5 en algunas provincias, fundamentalmente en el occidente.

Lo que se aprecia hasta el momento, acotó, es que en pocas ocasiones estas subvariantes terminan con una complicación de neumonía o dificultad respiratoria, muy diferente a lo que sucedía con las variantes Beta y Delta.

No obstante, recomendó a todas las personas, principalmente a las de mayor riesgo, mantener las medidas preventivas para evitar el contagio, tales como el uso de la mascarilla al estar en lugares cerrados y sin ventilación, además del lavado y desinfección de las manos.

Destacó que investigaciones recientes sugieren que una tercera dosis de la vacuna contra la COVID-19 es la forma más eficaz de frenar la propagación de Ómicron, incluidas las subvariantes.

Significó que los modelos de pronósticos para la COVID-19 indican que se mantiene la tendencia al control de la enfermedad en las próximas semanas.

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