Abril es un mes de victorias para la Revolución Cubana, un mes donde las flores muestran sus mejores colores, de acontecimientos históricos inolvidables, donde los pioneros y jóvenes cubanos celebran…y también es el mes de Vilma. Un mes hermoso para el nacimiento de una heroína especial y para uno de sus más hermosos y emancipadores legados.

Dos nacimientos en abril: el de Vilma y el de esos espacios que fundó para cuidar de nuestros hijos y poder sumarnos nosotras a la construcción de la patria nueva.

Vilma, la muchacha que bajo los nombres de Alicia, Mónica, Débora o Mariela se convirtió en una de las más buscadas por los esbirros de la tiranía, fue apoyo decisivo de Frank País, protagonista de las acciones del 30 de noviembre, coordinadora de abastecimientos para la Sierra, una de las dirigentes más reconocidas del Movimiento en Oriente, guerrillera del primer Frente en marzo de 1958 y luego definitivamente del Segundo Frente Oriental, donde tuvo que quedarse pues su vida corría peligro en el llano.

Una juventud que entregó a la causa de su patria y luego del triunfo revolucionario, con cual había sabido empuñar las armas.

Para Vilma, para la Revolución, siempre ha sido indispensable que las mujeres tengan todos los derechos, incorporación al trabajo y a la construcción de la sociedad nueva, y tener un lugar seguro donde cuidar a los hijos.

/Tomado de Cubadebate/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *