Como parte del Programa de vacunas antineumocócicas que desarrolla el Instituto Finlay, se creó una vacuna de siete serotipos y 11 serotipos, respectivamente –la cual sumó cuatro serotipos a los siete anteriores, y que se encuentra en fase clínica.
También existe un candidato de 16 serotipos, que adiciona otros 5 en términos de la relevancia epidemiológica, la que se encuentra en estos momentos en fase preclínica, en evaluación en animales de laboratorio.
Los investigadores estimaron que la vacuna de 11 serotipos incluyera no solo a lactantes, sino también a las personas adultas mayores, sobre el cual la neumonía neumocócica tiene una elevada incidencia.
Un enfoque precedente, basado en todo lo aprendido durante la COVID-19, y saber que la vacuna de 11 serotipos tiene la misma tecnología que la vacuna de siete, llevó a la decisión de llevar el candidato –porque también sobraban condiciones de seguridad– de modo directo a las fases 2-3 de ensayo clínico, sin necesidad de pasar por fase uno.
El Presidente de Vacunas Finlay S.A., Vicente Vérez Bencomo, comentó que «nosotros no podemos conformarnos incluso con esta (vacuna) de 16 (serotipos), que parece un monstruo tecnológico. Nosotros, para poder seguir por encima de 16, tenemos que dar saltos tecnológicos».
El directivo volvió a un concepto fidelista, ese que siempre ha estado marcando el paso de la ciencia cubana: «Nosotros, tenemos que competir con los mejores».
/Fuente: Granma/
