Una tradicional fórmula se invierte: mientras se diversifican las formas de pago y crecen las utilidades, se desaprovechan oportunidades para remunerar y así potenciar la gestión de los recursos humanos en empresas de la provincia de Ciego de Ávila.
Hay obreros, técnicos, especialistas y directivos consagrados a la tarea diaria que aportan al desarrollo económico y social de Ciego de Ávila, pero las riquezas creadas con las manos no llegan a los bolsillos de todos los trabajadores en entidades cumplidoras del plan de utilidades, las cuales sumaron millones a la economía de esta provincia el año pasado.
Y es que la aspiración del Estado cubano para el logro de empresas verdaderamente eficientes, de competencias profesionales y atractivas para captar o retener personal, tiene un asidero clave en las diversas maneras para premiar el aporte individual en los centros de trabajo.
Desde el 2014, con más fuerza en el último lustro, ha ocurrido una marcada intención de acercar los ingresos al porcentaje de participación laboral en la creación de bienes y servicios, con normas jurídicas que conceden al sector empresarial facultades para repartir lo más justo posible el resultado de dichas riquezas.
Entre las formas remunerativas se inscribe el pago por alto desempeño (PAD), distintivo por su manera selectiva, en tanto está creado para reconocer actos excepcionales de un trabajador o de una brigada, tal como lo estipula el Decreto Ley 34 del 2021.
Para Ondina Moleiro Agramonte, directora de Capital Humano en la avileña Empresa de Aprovechamiento Hidráulico (EAHCA), la alternativa deviene motivadora estimulación moral y material ante hechos extraordinarios.
/Autor: José Luis Martínez Alejo/
