“Lo correcto es que el plan se discuta con la Junta directiva y los trabajadores, tiene que ir a la base el intendente, la delegada o delegado municipal de la Agricultura que lleva el control de las tierras, una representación de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños cuando se trate de una cooperativa, el director de la Empresa, el del Sindicato Agropecuario…”

Tal reflexión del viceministro Jorge Luís Tapia Fonseca, en intermcabio con productores avileños conllevó a un profundo análisis y varias intervenciones sustentadas en todo cuanto se puede hacer para lograr resultados superiores.

A modo de ilustración, el cónclave pudo conocer el contraste evidenciado en dos unidades productoras de un mismo municipio, Baraguá. Mientras la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC) Comandante Guevara proyecta sembrar como promedio 11 hectáreas (ha) mensuales, la Cooperativa de Producción Agropecuaria (CPA) Evelio Marrero, se propone apenas 2 ha.

Más allá de las reflexiones que originó la abismal deferencia, trascendió que, con algunas excepciones, los planes de las unidades productoras no se corresponden con las necesidades que tiene el pueblo.

Sin embargo, en un sector decisivo como lo es AzCuba, se paga mucho más por las entregas de alimentos esenciales como el boniato, el plátano, la malanga y el arroz, que el precio establecido para la caña de azúcar, evidencia de que existen los imprescindibles estímulos financieros para incrementar los cultivos.

Obviamente, prevalecen las confusiones cuando procede entregar la tierra disponible, de modo que Ydael Pérez Brito, Ministro de la Agricultura, recordó a los presentes las tres variantes establecidas para conceder y garantizar la explotación eficiente del preciado recurso.

Al respecto, refrescó el contenido de documentos legales. En ese sentido, comentó la importancia de crear colectivos laborales, a tenor con la Resolución 600 del Ministerio de la Agricultura; la entrega de tierras en usufructo, y la aplicación del Decreto Ley 310 del Consejo de Ministros, en función del fomento de la llamada agricultura por contrato, es decir, la producción cooperada mediante encadenamientos.

/Tomado de Invasor/

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