En un contexto donde la transformación de la matriz energética cubana se vuelve cada vez más prioritaria, la reciente Resolución 41 del Ministerio de Finanzas y Precios, correspondiente al año 2026, emerge como un incentivo clave para los actores económicos del territorio avileño.
Así lo explicó Ulises Gutiérrez Ramírez, director de la ONURE en Ciego de Ávila, quien detalló los alcances, beneficios y pasos a seguir para acogerse a esta normativa.
Según Gutiérrez Ramírez, esta disposición legal tiene un objetivo claro: “incentivar a los actores económicos estatales y no estatales al desarrollo de las fuentes renovables de energía y así contribuir al cambio de la matriz energética de nuestro país”.
A esta norma se suma lo establecido por la antigua Resolución 169, que motiva la importación de equipos y piezas relacionados con fuentes renovables, exonerando dichas importaciones de los aranceles aduanales.
El director de la ONURE en la provincia fue enfático, al precisar los sujetos incluidos: “Esta resolución viene dada solamente a la forma de gestión estatal y la forma de gestión no estatal. Cuando digo la no estatal, refiérase a las mipymes, a los trabajadores por cuenta propia (TCP) y a los proyectos de desarrollo local. Todavía las personas naturales no están incluidas en esta resolución”.
Los beneficios para quienes se acojan a la Resolución 41 son significativos. Gutiérrez Ramírez explicó que “aquellos actores estatales que importen equipos de fuentes renovables de energía o sus partes o piezas están exonerados de los aranceles aduanales”.
Además, los actores económicos que instalen sistemas fotovoltaicos en el lugar donde desarrollan su actividad económica —no en sus residencias— podrán acceder a una exoneración de hasta ocho años en los impuestos sobre utilidades (para empresas estatales y no estatales) y en el caso de los TCP, del impuesto sobre ingresos personales.
“Es bueno puntualizar esto —aclaró—. No es en sus lugares de residencia, es en los locales donde ejercen la actividad económica”.
La acogida en Ciego de Ávila ha sido notoria. “Ha habido muchos actores, tanto estatales como no estatales, buscando información, interesados en el tema. Por decir una cifra, más de 50 actores económicos no estatales”, aseguró el entrevistado.
Sin embargo, advirtió que el proceso requiere varios pasos, por lo que “con una información previa solicitando el modelo de la licencia energética —necesaria para ir al banco y pedir el préstamo— podríamos estar hablando alrededor de 20 o 25 actores económicos”.
/Redacción de Invasor/
