Un programa de desarrollo prioriza Tabacuba, que persevera en la inversión de recursos para impulsar la producción tabacalera en el montañoso territorio de Florencia y propagar más que el aroma de la hoja hacia los demás municipios de la central provincia cubana de Ciego de Ávila.

“El proyecto posee requisitos esenciales, tales como tener como mínimo 36 hectáreas, agua, energía eléctrica y tierras aptas para el cultivo del tabaco quienes se integren a la materialización de sus objetivos”, expresó William Burgos Oria, director general de la Empresa Agropecuaria Florencia, principal productora y rectora del programa tabacalero en el territorio avileño.

Argumentó que tres productores de avanzada abrieron la senda y ocho le siguieron los pasos en la segunda etapa. “Hicimos un levantamiento junto al grupo Tabacuba para incorporar a otros 15 compañeros”, añadió.

“Este es un proyecto bondadoso”, dijo y ejemplificó: “Incluye seis casas de cura controlada que posibilita en un término de 30 días ir beneficiando el tabaco, un almacén para el producto beneficiado,12 hectáreas con sistemas de riego por goteo y las otras 24, en el tiempo que no se utilicen en el cultivo principal, se dedican a viandas, hortalizas y granos.

“Otro beneficio es que el productor puede poseer una escogida particular que ofrece empleo fundamentalmente a mujeres dedicadas a beneficiar, enterciar y entregarle un porcentaje en ramas a nuestra empresa.

“Además, cuentan con túneles de última generación, con fertirriego incluido, para la producción de las posturas y variedades de semillas. Esto asegura un desarrollo tecnológico que protege de las lluvias, porque tenemos semilleros tradicionales con la raíz al descubierto que se afectan en tiempo de precipitaciones en exceso”.

Explicó que, aunque insuficiente hoy ante el déficit de combustible, cuentan con un camión cisterna para llevar el petróleo hasta las fincas. En tanto, la maquinaria es de alta tecnología, pues cuentan ya con 15 tractores de 90 caballos de fuerza, procedentes de China.

/Autor: José Luís Martínez Alejo/

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