La búsqueda de alternativas para la producción y distribución de alimentos, a partir del empleo de fuentes renovables de energía, la racionalización y empleo eficiente de los recursos, y la potenciación de las empresas, unidades y productores individuales por municipios, resumen la estrategia multifactorial del sistema de la agricultura para encarar la escasez de combustibles y energía eléctrica en Ciego de Ávila.

La escasez de combustibles fósiles y energía eléctrica no puede significar el colapso de la producción de alimentos. A cada municipio le corresponde el diseño y aplicación de un “traje a la medida”.

Para que la leche vacuna llegue hasta los destinos priorizados se reajustaron los mecanismos de distribución del vital alimento mediante un cruzamiento que pone el énfasis en los productores situados en el radio de acción de los respectivos territorios, encargados de abastecer a las bodegas más cercanas.

Aclara Luis Rubén Dorta Fadraga, jefe de departamento de Ganadería en la Delegación Provincial de la Agricultura que, en los casos de los dos municipios de mayor complejidad y densidad de población, Ciego de Ávila y Morón, “las producciones locales no satisfacen ni la política de distribución ni la demanda total. Entonces también se trazaron estrategias con el objetivo de poder llegarle a los niños, a los ancianos, a las embarazadas y a las dietas especializadas de cada uno de estos territorios”.

Agrega que se tomó la decisión que donde se acopia el mayor volumen —Chambas y Bolivia—, se va a continuar respetando su consumo y el excedente se destinará a los mencionados territorios.

“Se va a comenzar a sacrificar animales en cada uno de los territorios con el objetivo de satisfacer la demanda del balance cárnico previsto para dietas a embarazadas y niños, adultos en situación de vulnerabilidad, casos puntuales de enfermedad y el consumo social”. Puntualiza el jefe de departamento de Ganadería que “el destino de los excedentes que generen estos sacrificios lo determinará cada territorio”.

El incremento de las yuntas de bueyes es otra de las aristas del trabajo en las actuales circunstancias. Ulises Pérez Correa, jefe de departamento de Ingeniería Agropecuaria en la Delegación Provincial de la Agricultura acota que en la actualidad se contabilizan 1701, pero el propósito es llegar a 3067 al cierre de 2026.

De acuerdo con el criterio de los especialistas, tampoco ese guarismo resultará suficiente, a partir de las grandes extensiones que están a cargo de algunas empresas y el hecho de que todas las faenas no se pueden asumir con bueyes, pero sí constituirá un paliativo de consideración.

/Filiberto Pérez Carvajal/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *