La Asociación de Pedagogos en Morón, en solemne actividad comunitaria, otorgó la condición Joya de la Pedagogía Avileña Post Mortem a quien fuera un prestigioso educador: Rogelio Castillo Pérez.

En la fachada de la que fuera su residencia, fue colocada la Placa Distintiva, a quien desde muy joven en 1973, se dedicó por entero al magisterio.

Castillo reiteraba que el magisterio nunca estuvo en su vocación, pues desde muy pequeño quería ser profesional de la salud, concretamente Laboratorista.

Su vida estudiantil transcurrió en el poblado de Falla, y fue en la Secundaria Básica Miguel Calvo Antolín, donde germinó la inclinación por el magisterio.

Su trayectoria dentro del sector de la enseñanza le permitió impartir docencia en varios centros escolares de la ciudad de Morón, incluso, transitar por diferentes responsabilidades, como director de escuela y Metodólogo de Historisa y Educación Ciudadana.

Rogelio cumplió misión como maestro en Nicaragua entre 1981 y 1983, específicamente en el departamento de Zelaya Central, en la Comarca Calderón.

Durante 19 años ocupó responsabilidades como Secretario General del Sindicato de la Educación y luego Secretario de Asuntos Laborales y Sociales en la CTC de Morón.

Su historia laboral lo convirtió en un combatiente orgulloso de haber permanecido por espacio de 48 años en un frente estratégico como es la educación.

Sus preferencias fueron “el deporte”, pues en su etapa juvenil participó en competencias provinciales y nacionales en voleibol, aunque le interesan todas las manifestaciones deportivas.

/Autor: Leonel Iparraguirre González/

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