Una vez más, el pueblo cubano llenó el Malecón de La Habana. Una fría mañana de enero, pero la Tribuna Antimperialista estaba cálida por la presencia de miles de personas. Un digno tributo a los 32 compatriotas caídos en defensa de Venezuela.
Desde el litoral habanero, la respuesta del pueblo era clara y unánime. No se trataba solo de una protesta, sino de una reafirmación colectiva.
El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba Miguel Díaz-Canel Bermúdez habla ante la multitud: Nuestros bravos combatientes, con armas convencionales y sin más chalecos que su moral y su lealtad al compromiso con la misión que cumplían, ¡pelearon hasta morir y golpearon a sus adversarios!

Generaciones distintas, historias personales diversas, pero un mismo objetivo: defender el derecho a la independencia y a la soberanía.
/Redacción Informativa/
