El 1ro de enero de 1959 se produce el triunfo de la Revolución cubana, bajo la conducción del líder histórico Fidel Castro. Cuba amaneció ese día con la noticia de la huida del dictador Fulgencio Batista y sus generales más allegados. Las maniobras de última hora y el golpe militar para frustrar el triunfo revolucionario no pudieron impedir la victoria final.
Dos años y 13 días habían transcurrido desde que Fidel Castro, con solo siete fusiles, reiniciara la lucha armada en las montañas de la Sierra Maestra. Las tropas rebeldes habían sido capaces de derrotar a la dictadura batistiana y a un ejército superior en armas y hombres.
Ante el intento de escamotear la victoria, el Comandante en Jefe Fidel Castro, a través de Radio Rebelde, llama a la huelga general.
Las Columnas dirigidas por Fidel, Raúl y Almeida avanzan hacia Santiago de Cuba y discuten con el coronel batistiano José Rego las condiciones de la rendición.
Muy tarde en la noche de ese primer día de enero, miles de personas se congregan en el Parque Céspedes. Desde el balcón del Ayuntamiento santiaguero, el máximo líder de la Revolución expresa:
“La república no fue libre en 1895 y el sueño de los mambises se frustró a última hora; la Revolución no se realizó en 1933 y fue frustrada por los enemigos de ella. Esta vez la Revolución tiene al pueblo entero, tiene a todos los revolucionarios, tiene a los militantes honorables. ¡Es tan grande y tan incontenible su fuerza, que esta vez el triunfo está asegurado!”
/Fuente: ACN/
