RHC/27 de agosto de 2021
El doctor Osvaldo Castro, Máster en infectología y padecimientos tropicales en nuestro país, alertó que el dengue es una enfermedad que prevalece en Cuba y existe el peligro al aumento de su incidencia en los próximos meses según su comportamiento habitual.
El especialista indicó que en el actual escenario complejo por la COVID-19, este mal de salud pudiera confundirse con el dengue, sin embargo, tienen varias diferencias.
La COVID-19 se adquiere por vía respiratoria y el dengue por la sangre (por la picada del mosquito). Los síntomas iniciales son similares: fiebre, malestar general y alguna diarrea, por lo que a veces resulta difícil establecer un diagnóstico diferencial, indicó.
Castro detalló que una enfermedad comienza a distinguirse de la otra a partir de las 24 y 48 horas.
Por un lado, la COVID-19 presenta síntomas como tos, secreción nasal, alteración del gusto y del olfato, mientras que en el caso del dengue predominan los dolores generalizados, la cefalea, la erupción en la piel y la presencia de los signos de alarma.
Asimismo, las complicaciones del dengue son post febriles y en los contagiados por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2, la fiebre puede presentarse en cualquier momento, acotó.
Por su parte, la doctora María Guadalupe Guzmán, jefa del Centro de Investigación, Diagnóstico y Referencia del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí -IPK, afirmó que las personas sólo logran inmunidad total ante el dengue si se infectan con sus cuatro serotipos, pues los anticuerpos se limitan al virus causante del contagio.
Mencionó que esa institución labora en la identificación de zonas más propensas a mayores brotes de dengue para dirigir acciones específicas que eviten la proliferación de los vectores.
Cuba participa y fue coordinadora de 2010 a 2018 de la Red de Laboratorios de Diagnóstico de Arbovirus de las Américas que dirige sus esfuerzos a fortalecer el diagnóstico y la vigilancia de laboratorio de los arbovirus en las Américas.