ACN/9 de junio de 2021

El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba por el gobierno estadounidense limita y encarece la adquisición de recursos tecnológicos, y dificulta el acceso a la información y el intercambio con profesionales de otros países, denunciaron trabajadores del sector científico en la provincia de Ciego de Ávila.

Rafael Pérez Carmenate, delegado del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), enfatizó que el cerco imperialista obliga a realizar compras en mercados geográficamente distantes, como Asia, para adquirir tecnología, lo que conlleva a un incremento de los costos por concepto de flete.

La comunidad científica cubana tiene restringidas las visitas a más de 200 sitios en Internet y existen plataformas de videoconferencias prohibidas para nuestro país, cuestiones que impiden el acceso al conocimiento, dificultan la fundamentación de investigaciones e imposibilitan el intercambio con especialistas de otros países, agregó.

La carencia de medios tecnológicos dificulta la realización de mediciones más precisas, la agilidad de los procesos y la humanización del trabajo, no obstante, logramos resultados con calidad e impacto en el desarrollo económico y social del país, expresó la científica avileña.

Revistas internacionales restan validez a investigaciones del CIBA por no emplear tecnología de avanzada en los experimentos y análisis de laboratorios a lo que se añaden los costos abusivos para publicar, imposibles de pagar por instituciones cubanas.

El déficit de recursos imposibilita, además, la reproducción de un mayor número de plantas para el restablecimiento de la vegetación sobre las dunas y la sustitución de especies invasoras en la jardinería hotelera del destino turístico Jardines del Rey.

El también diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular se refirió a las prohibiciones para obtener equipamientos, reactivos o medios de cultivos provenientes de firmas norteamericanas, lo que encarece los recursos empleados en los laboratorios de la Isla.

Las medidas unilaterales, criminales y genocidas derivadas del bloqueo estadounidense, subrayó, se mantienen y recrudecen, en un contexto económico agravado por la pandemia de COVID-19, para limitar el desarrollo tecnológico, científico e investigativo en diferentes esferas de la sociedad cubana.

Las afectaciones no son mayores porque contamos con investigadores y especialistas muy profesionales, creativos, con sentido de pertenencia y comprometidos con las instituciones y el país, quienes proponen fórmulas e innovan de manera constante, destacó Pérez Carmenate.

La máster en Ciencias Agrícolas Nurys Pérez Valdés, investigadora agregada del Centro de Investigaciones de Bioalimentos (CIBA) del territorio avileño, subrayó que el bloqueo obliga al desarrollo de alternativas para la alimentación animal que requieren de análisis de laboratorio para ser validadas y, en ocasiones, no existen recursos adecuados para efectuarlos.