Leonel Iparraguirre González/8 de junio de 2021

Yulexis González Martínez es una docente, que se ha separado por un tiempo del seminternado Alberto Delgado, de sus estudiantes y de las rutinas escolares, aunque espera retornar pronto. Ante la necesidad de combatir la pandemia en el municipio de Morón, dio el paso al frente, una vez más, y se incorporó al grupo de educadores que labora en los puntos de control habilitado en los accesos de la ciudad, para evitar el movimiento de personas y vehículos.

Con los primeros claros del día llega a la carpa instalada en el llamado Punto de San Fernando, muy cerca de la rotonda a la entrada de la ciudad por la carretera hacia Ciego de Ávila. “Aquí permanecemos en la mesa controlando la identificación de todos los que llegan, y solo permitimos la entrada a la ciudad, si traen el autorizo correspondiente”.

Yulexi alega que es un trabajo de mucha responsabilidad y comprensión, pues de la exigencia depende que el municipio disminuya su tasa de incidencia, en estos momentos muy elevada por los contagios de la Covid-19″

Ella, profesora de Educación Física, dice que con anterioridad ha permanecido en otras acciones contra la pandemia, en representación del sector de la Educación “y aquí estaremos hasta que sea necesario”.

El Sol es fuerte, pero prefiere permanecer fuera de la carpa para tener mayor visibilidad y agilizar el trabajo de control de los vehículo que llegan. “Todos los que arriban a este punto de control plantean que tienen una misión que cumplir dentro de la ciudad, pero si no traen el autorizo correspondiente no le permitimos el pase”, confiesa.