Cuando se conmemora el aniversario 59 de la fundación de la Federación de Mujeres de Cuba, FMC, es ocasión propicia para rememorar las intensas jornadas de trabajo que realizara su fundadora, Vilma Espín Guillois, al entonces extenso territorio avileño de Morón.
Vilma, un ser humano excepcional; comprensiva, sensible, exigente, flexible en su pensamiento e intransigente con la injusticia y lo mal hecho, nos ha legado en sus discursos y escritos, y sobre todo con su vida, un caudal de sabiduría basada en firmes principios revolucionarios.