Lázaro Zúñiga Blanco recorre diariamente desde hace muchos años, las calles de la ciudad del Gallo, con su peculiar bicicleta, cargada de escobas de guano, palos de balletear y otros útiles de limpieza de manufactura criolla. Una de esas mañanas de sol picante coincidimos en un punto gastronómico, y luego de tomarse un café, me propuso una escoba de guano. "Son duraderas y baratas desde mucho antes de estar los precios topados".