El primer lugar al que llegó el mandatario de la nación caribeña fue al cementerio de Bakú, donde colocó una ofrenda floral y rindió honores al padre de la nación azerí, Heydar Aliyev.
Igualmente, sostuvo un intercambio con su homólogo azerbaiyano Ilham Aliyev, calificado por Díaz-Canel como “encuentro amistoso, fraterno y fructífero para nuestras relaciones.”