En la actualidad, 50 pacientes acuden a recibir hemodiálisis en ese centro hospitalario, quienes reciben tres sesiones semanales con una duración promedio de cuatro horas por enfermo cada una en varios turnos de trabajo.
La institución cuenta con 13 máquinas Fressenius, de procedencia alemana, con tecnología avanzada propia de países del primer mundo, gracias a la política del Estado cubano que invierte cuantiosas sumas para mantener el tratamiento de hemodiálisis, algo incosteable para no pocos países.
Pese al criminal bloqueo norteamericano contra Cuba, médicos especialistas, residentes, y enfermeros, son los encargados de mantener los loables resultados del importante servicio, del cual depende la vida de quienes padecen graves dolencias nefrológicas.




