Díaz-Canel llegó hasta la iglesia de San Simeón y Santa Elena, la Catedral del Espíritu Santo, el Barrio Troistky, y hasta las principales plazas, antiguas y modernas, del centro de la ciudad.
El presidente cubano llegó este martes a Minsk en una visita oficial que se extenderá hasta mañana, durante la cual está previsto que sostenga conversaciones con su homólogo Alexander Lukashenko.
A su llegada a ese país, Díaz-Canel fue recibido con pan y sal, como parte de una tradición de los pueblos eslavos que celebra la visita de una personalidad importante, respetada o admirada.




