Así lo refirió el licenciado Javier González García, jefe del departamento de Gestión de Riesgos en este centro, quien explicó que la idea comenzó a implementarse durante el presente año 2019, gracias a un colega camagüeyano que empleó este producto para la alimentación de conejos y caballos con resultados satisfactorios.
Aunque aún no se ha analizado el mecanismo mediante el cual el humus de lombriz puede convertirse en alimento para el ganado, se estima que su composición juega un papel determinante en este sentido dada su alta concentración en nitrógeno, elemento imprescindible para la síntesis de proteínas.
Hasta ahora el nuevo alimento solo se ha evaluado en la pre-ceba y en animales deteriorados físicamente los que han experimentado una notable mejoría en un corto periodo de tiempo, no obstante, próximamente se prevé estudiar la ganancia de peso en estos ejemplares durante la etapa de ceba.