En centros laborales y estudiantiles del territorio se han adoptado las medidas pertinentes para mediante el ahorro y sin descuidar la producción, los servicios y la educación, laborar sin descanso por la continuidad de la obra revolucionaria.
Se destacan los reajustes en la jornada laboral, el óptimo aprovechamiento de los recursos y la elevación en la calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje, así como el uso eficiente y racional de la energía eléctrica.
Paralelamente en el área residencial ha disminuido el consumo de electricidad, sobre todo en el denominado horario pico, con la alternativa de encender los equipos necesarios y aprovechar al máximo la luz solar en la tarde-noche.




