La hostilidad incrementada con la administración de Donald Trump afecta particularmente la construcción de hoteles, el transporte de obreros y la comercialización del destino Jardines del Rey, hoy con menos visitantes asediados por las campañas mediáticas.
Dañados también por actos terroristas yanquis, esos cayos del norte de Cuba están perjudicados ante la imposibilidad de recibir equipos de tecnología de punta que elevarían, aún más, la calidad de las ofertas hoteleras y extrahoteleras.
El bloqueo de Estados Unidos contra Cuba impide en Ciego de Ávila las operaciones de prestigiosas compañías y grupos de varios países, medida unilateral que disminuye la captación de divisa para el país.




