La exposición personal, la primera de su joven carrera artística, cuenta con 14 cuadros en los cuales los bohíos, mogotes y arroyuelos, así como el verdor de los campos y el azul del cielo, convergen en armoniosa combinación.
Entre los cuadros se destacan, además, los titulados Amanecer, Calma, Estampa cubana y Humedal, entre otros, donde la naturaleza y el hombre están presente en perfecta unión.