En ese sentido varias son las acciones que realizan para incrementar en la población la percepción del riesgo y la preparación en caso de su llegada al territorio entre las que sobresalen las charlas educativas y los video-debates en algunas instituciones de salud como el hogar materno y la casa del abuelo, así como en numerosos centros de trabajo.
De acuerdo con las declaraciones de Dulce María Cruz Simón, una de las responsables del proyecto de Educación Ambiental en esta empresa, se han priorizado algunas comunidades rurales como La Serrana, Santa Bárbara y La Rosa, por ser estas especialmente vulnerables ante una plaga que afecta en gran medida el desarrollo agrícola de nuestro país.
Con el inicio del curso escolar, el trabajo se enfocará en llevar la educación ambiental a los niños y adolescentes para que conozcan al caracol gigante africano, sus peligros y consecuencias para la economía y la salud humana, y sepan cómo proceder en caso de encontrarse algún ejemplar.




