El Departamento norteamericano de Estado anunció la medida contra ambos miembros de la misión de la isla, con sede en Nueva York, y la restricción adicional de movimiento para toda esa representación.
Como justificación de ese paso, el ente federal apuntó que los cubanos estaban involucrados en 'actividades que atentan contra la seguridad nacional' de Estados Unidos.
Tal criterio fue negado rotundamente por el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, quien condenó el proceder y calificó de vulgar calumnia la imputación de que los funcionarios realizaron actos incompatibles con el estatus diplomático.
IFCO se une a otros en todo Estados Unidos y el mundo para expresar nuestra conmoción, enojo y la más enérgica condena del último movimiento de la administración del presidente Donald Trump contra Cuba, expuso la entidad.
Señaló que la acción de Washington es contraria a la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas, y llamó al Gobierno estadounidense a regresar al camino 'de coexistir con nuestras diferencias de una manera civilizada'.
Cuba no es una amenaza para la paz mundial, ni para el bienestar del pueblo de Estados Unidos, recalcó IFCO, que recordó que miles de norteamericanos viajaron a la mayor de las Antillas y regresaron con cálidos recuerdos.




