Paquito era un joven humilde, sencillo, locuaz e intrépido que entrega su sangre cuando el combate del pueblo sella una ejemplar victoria política.
Profesor voluntario de Educación Física cuenta con una sólida base práctica en el acontecer deportivo de la localidad, en el cual es un importante protagonista conocido como boxeador amateur, baloncestista, ciclista y excelente nadador ganador de numerosas competencias celebradas en la Laguna de la Lecha, mayor lago natural de la Isla que en repetidas ocasiones supera en pruebas de natación.
Paquito es un activo combatiente clandestino, comprometido con la lucha insurreccional y con su organización que, ante el asedio de las autoridades del régimen del cual es objeto, se ve en la necesidad de marchar a la montaña por lo que se hacen las coordinaciones pertinentes para que ingrese a la lucha combativa en el Escambray, acción que ejecuta cuando es sorprendido por el ejército dictatorial.
Detenido en las cercanías de Jatibonico, actual provincia de Sancti Spiritus, es salvajemente torturado para obtener información de sus actos y de los compañeros que se mueven en la clandestinidad, sin embargo, nada pueden obtener a juzgar por las acciones posteriores, toda vez que, tras el criminal ensañamiento, atado de pies y manos es lanzado sin vida a las aguas del río donde posteriormente es hallado.
Los asesinos de Paquito desconocen en esos momentos los valores morales y patrióticos de este joven humilde que entrega su vida por el bien de la nación y por alcanzar una país mejor, consumido por la furia hegemónica de una dictadura militar capaz de erradicar todas las libertades y las ansias de un pueblo sojuzgado que lucha por su libertad.
Cuando tras el triunfo de la Revolución la administración municipal aprueba poner nombre a la principal instalación deportiva de la ciudad, el doctor Benito Llanes Recino, historiador y presidente del Patronato Pro estadio que inspira la ansiada obra, cuyo nombre es propuesto, expresa su inconformidad y sugiere que, por méritos propios ganados en el deporte y en la lucha por la patria, debía ser Francisco Espinosa.
La propuesta del doctor Llanes, aceptada de inmediato, se sustenta sobre la trayectoria deportiva de Paquito quien se destaca por su calidad como baskebolista en los mejores combinados de la localidad, ciclista ganador de diversos eventos, nadador de resistencia con el aval de cruzar la Laguna de la Lecha sin detenerse y sus tempranas demostraciones como corajudo boxeador.
En este aniversario de su absurdo asesinato se evoca la personalidad del mártir nacido en Morón, cuyo nombre se perpetúa en el quehacer de la obra revolucionaria, y en particular, en la principal instalación deportiva de Morón, que si bien es cierto que sufre momentos de abandono y espera, no cabe duda que, para gran parte de la población es la principal instalación cultural de la ciudad y un monumento local patrimonio del pueblo.