De acuerdo con las declaraciones de Ariandys González González, uno de los integrantes del proyecto, las investigaciones señalan que la zona se ha recuperado paulatinamente pese a la presión antrópica debido a la industria turística, la pesca ilegal y el buceo contemplativo.
El proyecto, denominado Paredón gracias al nombre del cayo que centra los estudios, incluye el monitoreo de grupos de vertebrados, invertebrados y vegetales como peces, erizos, corales, algas, aves, moluscos, reptiles, y plantas en ecosistemas tanto terrestres como marinos.
Refiere el especialista que se han detectado además infracciones entre las que destaca la introducción de especies exóticas como conejos y curieles en el cayo Felipe de Sotavento, lo cual está afectando el área de nidificación de las aves en este islote por lo que urge tomar medidas que contribuyan a la salvaguarda de estos ecosistemas.