Felipe Matos Pupo, al frente del equipo de investigación, precisa que se trata de identificar horarios y meses más ventajosos para explotar la fuerza del aire.
En tal sentido, el trabajo ayuda a visibilizar la relación entre la potencia a instalar en determinado sitio y la velocidad del viento.
Derivado de cálculos y observaciones en el parque demostrativo de Turiguano, ya mostro la utilidad en sus similares de Gibara, Holguín y La Herradura, en Las Tunas.
La valiosa herramienta avileña para vaticinar la intensidad de la energía eólica en Cuba conto con la colaboración de la Universidad de Villa Clara, cuyos especialistas contribuyeron a mejorar los modelos de predicción.