Esas regulaciones establecen que los usuarios con redes personales al interior de sus domicilios, no requieren autorización, siempre y cuando sea sin fines de lucro, y no excedan los 100 miliwatt de potencia radiada efectiva.
Las resoluciones no establecen ni regulan los servicios que puede dar una red privada a sus miembros, como por ejemplo, descargar archivos, aplicaciones, juegos y actualizaciones de antivirus, siempre que no afecten la integridad y seguridad del país.




