Y eso mismo hizo en la Pistola Aire a 10 metros para llevarse el título de los XVIII Juegos Panamericanos, con tirada preliminar de 574 unidades y final de 237.3, esta última anotada como récord para la lid debido al nuevo formato de la prueba.
«Desde ayer estaba pensando qué haría si ganaba hoy la competencia. Pero concentrarme en eso no iba a llevarme a ningún lugar. Lo más importante, lo interesante, era centrarme en el trabajo que iba a darme el resultado final», contó con la serenidad que le caracteriza.
En la serie final se mantuvo segundo hasta el disparo 16; al 18 subió a la cima que perdió momentáneamente tras la serie 20. Entonces se “llenó” de aire y escaló hasta la gloria definitiva.