Esas acciones, que forman parte del plan del Estado para el enfrentamiento al cambio climático, conocido como Tarea Vida, se realizan con el objetivo de proteger las dunas de ese emporio, el cual mantiene sus aguas transparentes y arena fina, con un paisaje mucho más bello.
En cayo Guillermo destacan las pasarelas construidas para cuidar las dunas de playa Pilar, las más altas del Caribe insular, lo que evita daños a esas elevaciones, con 15 metros de altura sobre el nivel del mar, dada la gran afluencia de turistas en la zona para deleitarse con los atributos naturales presentes, entre ellos los del fondo marino, formado por una barrera de coral que muestra una impresionante fauna.
De igual manera, se mantiene el control del área para proteger su regeneración natural y reforestación con plantas nativas costeras como incienso, boniato de playa, mate y salvia de costa, entre otras, debido a los beneficios que prestan las dunas en el resguardo de los litorales.
Jardines del Rey se privilegia de contar en Cayo Coco con las dunas Lomas del Puerto, clasificadas como las segundas en tamaño de la zona caribeña, con 10 y 14 metros, y tanto estas como las de Pilar tienen características muy peculiares, pues son colinas estabilizadas que no migran.




