Basta recordar que a partir de la primera década del pasados siglo, por vez primera los vecinos del centro histórico de la villa ven a los chicos bate y guante en mano, con bombachos, vestimenta que para algunos no resulta decente.
Con el paso del tiempo, la pelota nacida en el “cuadro” del barrio Colón, sale del marco natal y se instala en la salida del camino de Patria, donde las entidades extranjeras que se encargan de obras constructivas del Ferrocarril del Norte de Cuba y de centrales azucareros del territorio, construyen el Deportivo Morón, un terreno para el esparcimiento de los trabajadores, que si deja un buen recuerdo en la localidad, es porque allí surge y se desarrolla como atleta Bernardo Cuervo Santiuste, el primer pelotero moronense que viste el uniforme de un equipo Cuba.
Pero como la pelota se extiende como pólvora por la localidad aparecen otros “terrenos” como el de “Los Piratas”, próximo a la zona rosa; el mejor diseñado situado en la calle Octava, Reparto Estrada al Sur de la ciudad, escenario de los mejores partidos; el populoso “way” del ferrocarril donde cada tarde “pitean” decenas de jóvenes; el de Margarita González, en Lugareño y Calle 6 o el de Pastor Pastor, escenario de los peloteros del barrio “Tumba Cuatro”.
Numerosos son los equipos que se organizan y juegan en Morón…. Año tras año brilla el plantel juvenil del Instituto de Segunda Enseñanza que dirige el profesor René Morales Pazos; hace de las suyas el piquete del profesor Leal; recorre el municipio el equipo de Colón organizado por Juan Vicente Corrales; se hace sentir en la Liga Interprovincial de Amateurs de Cuba el Morón BBC y en 1958, con el nacimiento del nuevo estadio, se crea el conjunto de Morón” que dirigido por el doctor José Zamora, agrupa a numerosos talentos jóvenes de distintas partes del país.
Es de mencionar también en estas memorias de buenos equipos de béisbol el organizado en el Central Patria, que en 1952, contra todos los pronósticos, logra el titulo en el torneo de la Liga Inter Centrales Azucareros de Cuba, evento en el que participan las más fuertes novenas de los ingenios de la provincia camagüeyana y algunos de Oriente y Las villas, al igual que el Deportivo Puya ,que conducido por Rolando Almanza (Cubiles) logra, en calidad de invicto, el título de la Liga Campesina de la Trocha, un certamen de altísima calidad en el que participan los mejores peloteros de la mitad occidental de Camagüey.
Sin embargo, muchos conocedores del béisbol opinan que el mejor equipo organizado en la ciudad es el que, surgido fundamentalmente en la Academia Municipal de la disciplina y con la adición de algunos jugadores establecidos, logra dominar completamente la pelota avileña en la década de los noventa del pasado siglo, cuando identificado como los “Gallos Rojos” logran seis títulos provinciales en ocho ediciones, en las que se incluyen cinco de manera consecutiva.
En esta fecha, exactamente, los Gallos dirigidos por su antiguo jardinero central Fermín Rodríguez, logran el sexto campeonato en ocho contiendas y al mismo tiempo se convierten en representantes de la provincia de Ciego de Ávila por cuarta vez consecutiva, en el torneo nacional de Clubes Campeones Municipales, certamen en el cual escalan hasta el subtítulo nacional en 1996.
Los Gallos Rojos de Morón cuentan con una nómina plagada de jugadores con experiencia nacional como los receptores Tomás Cidrón y Roger Machado, los jugadores de cuadro Fernando Ibañez, Juan García Fabá, Osmany Artiles, Ernesto Baró, los jardineros Julio Castillo, Osmaury Pèrez, Pedro Goya y Carlos Ferié y un cuerpo de tiradores de primerísimo nivel encabezado por Evasio Negrin, Julio Mantilla,Yosvany García, Reinaldo Batista, Raimí Bravo, Armando Frómeta y otros jóvenes talentosos que ponen muy en alto el nombre de Morón en el firmamento de la pelota provincial y nacional.
Es de resaltar que este equipo recorre la Isla en cuatro temporadas y supera tres veces a Villaclara, dos veces a Guáimaro, representante de Camagüey, vence también el conjunto del Segundo Frente Oriental, se impone a la representación de Guantánamo que compite con su equipo nacional y discute el título ante Pinar del Río que presenta su escuadra regular de los clásicos nacionales, resultados éstos que indican diáfanamente el altísimo nivel alcanzado por los Gallos Rojos.
Que sea este recuerdo un merecido homenaje a quienes a lo largo de más de un siglo dan alegrías y satisfacciones a una afición entusiasta que tiene como principal interés cultural el béisbol y guarda en sus memorias nombres emblemáticos que llenan épocas como pueden ser, además, Avilio Acosta, Manolo Sánchez, Aurelio Ulacia (Conguería), Ñango Llánes, Aján, Mario Pérez, Lorenzo Rodríguez, Isidoro Meneses, Donaldo Borroto, Mario Montalvo, Roberto Cubas, Oliden Companioni , El Diablo Soler, Tingo Espinosa, Melquiades Milán, el Congo Macías, Manolo Cordero, Tomás Cantero y otros muchos que guarda la afición con respeto y admiración.