De acuerdo con los especialistas de esta institución científica, la investigación se centra en el estudio del exceso de nutrientes aportado por la actividad del hombre en estos ecosistemas costeros, y su influencia en las poblaciones de peces.
Los resultados de la investigación muestran que el exceso de nutrientes provoca un incremento notable del número de peces, pero con funciones similares dentro del sistema, por lo que quedarían expuestos ante la presencia de fenómenos meteorológicos de grandes dimensiones, o cualquier otra situación que pudiera afectar dicho hábitat.
Estos resultados científicos deben llamar la atención para que evitar que la fragilidad de nuestro medio ambiente y el efecto del ser humano en el mismo, se conviertan en un bumerang contra la propia supervivencia del hombre.