«Esa legislación no va a detener a Cuba ni a nadie que cree en sus derechos y defiende los principios de soberanía», argumentó el Vicecanciller´.
El diplomático ruso consideró que, con esta ley, el Gobierno de Estados Unidos fue demasiado lejos en la destrucción de los principios mundialmente reconocidos del derecho internacional y de la relación entre los estados.
«El Título III de la Ley Helms-Burton es la medida estadounidense más violenta que se ha aplicado alguna vez contra Cuba en las últimas décadas», denunció.
Como desafío, comentó sobre la necesidad de abandonar al dólar como medio de pago internacional y crear estructuras que trabajen de forma precisa en contratos y proyectos específicos para hacerlos invulnerables a las sanciones norteamericanas o para reducir su efecto.




