Esta es una época durante la cual se incrementa el número de bañistas, sobre todo nacionales que acuden a las playas de la cayería norte, y se hace necesario extremar las medidas de protección medioambiental, informó.
Por otra parte, no todas las áreas de playas poseen las condiciones óptimas porque son insuficientes el número de cestos para recoger los desechos, así como de soleadores, por lo cual se hace un llamado a la actitud individual de quienes asisten a esos centros de recreación, donde la sensibilidad debe ser cada vez mayor, acotó Barroso.
Ha ocurrido que las personas entran a las dunas y dañan la vegetación, que es muy sensible y no debe tocarse, lo que acarrea daños a la línea de playas y graves afectaciones por el papel relevante que estas tienen en la dinámica de la playa, refirió el especialista.




