Trump, quien se impuso en los comicios de 2016 en Florida, pero solo con un 35 por ciento de respaldo latino, continúa con bajos números de apoyo entre esa parte de la población, debido en buena medida a sus controversiales políticas migratorias y su ofensiva contra los indocumentados.
En medio de ese panorama, apelar a su severidad con Cuba y Venezuela parece ser una de sus principales cartas para tratar de agenciarse mayor cantidad de votos en un territorio donde los cubanoamericanos son el mayor grupo latino, y donde hay una creciente presencia de emigrados de la nación sudamericana.
La importancia que el mandatario le concede a Florida quedó ratificada el pasado 18 de junio cuando escogió al territorio sureño para lanzar oficialmente su campaña de reelección, y se expresa además en el hecho de que desde su llegada al poder pasó más de 100 días en ese estado.
Según el portal digital Politico, las políticas del jefe de la Casa Blanca han tenido un sesgo a favor de Florida, lo cual se evidencia en temas como el impulso a la entrega de dinero tras desastres naturales, y en la forma en que 'corteja a votantes latinos' con la adopción de fuertes medidas contra Cuba y Venezuela.




